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martes, 22 de noviembre de 2016

Famosos con Síndrome de Fatiga Crónica


¿Quién padece Sindrome de Fatiga Crónica?



Tanto con esta entrada como con la publicada anteriormente de Famosos con Fibromialgia queremos motivarles y hacerles ver que a pesar de los grandes impedimentos que provocan enfermedades como estas, se pueden lograr grandes cosas. Podemos ver ejemplos de músicos, actores, deportistas de élite, científicos, etc. Todos ellos se dedican a cosas distintas pero tienen un punto en común: son, ante todo, LUCHADORES. 



El camino
al éxito
… es …
la ACTITUD


jueves, 3 de noviembre de 2016

Tai Chi

"El Tai Chi es una práctica encaminada a comprender y percibirnos como niños, eliminando la rigidez y la tensión y nos permite aprender a movernos en forma libre y natural, con todo nuestro cuerpo integrado estructural y energéticamente”. Mantak Chia




El principal síntoma de esta patología es el dolor generalizado, que se intenta aliviar mediante fármacos y tratamientos. Sin embargo no existe ningún medicamento completamente eficaz por lo que los pacientes y estudiosos buscan otras alternativas. 



En esta entrada vamos a hablar sobre la influencia que tiene el Tai Chi en la enfermedad. Estudios recientes demuestran que los pacientes que lo practican sienten una mejora en su calidad de vida, ya que alivia los dolores producidos por la Fibromialgia. 



El Tai Chi se basa principalmente en tres aspectos: 

   a) Control del cuerpo: postura y equilibrio
   b) Control del corazón: mente y concentración
   c) Control de la respiración: pulmón y diafragma 


Una de las ventajas principales es que practicando esta actividad se estiran la mayor parte de los músculos del cuerpo, por lo que además de disminuir el dolor, aumenta el rango de movimiento de tal modo que moverse resulta cada vez más sencillo. Otra ventaja estriba en el hecho de que busca un balance entre la respiración y el ejercicio, lo que ayuda a la persona a relajarse, optimizar su energía y aprender técnicas de respiración. Además también se ha visto que reduce el estrés, al que gran parte de los pacientes con fibromialgia o fatiga crónica están sometidos. 

Por todo esto podemos concluir que la práctica de este arte mejora el rango de movimiento, la mala postura, el equilibrio, la salud cardiovascular, la tensión muscular, la fuerza, la calidad del sueño y la rigidez.











Para más información consultar:




Terapias alternativas para abordar el síndrome de fatiga crónica

Aunque dispongas o no de un tratamiento médico, puedes intentar controlar tus síntomas basándote en tres principios:

1. Concentrarse en sentirse mejor: se trata de encontrar cosas que pueden ayudar a que te sientas mejor y que tengas mayor control de tu patología.

2. Múltiples estrategias: basadas tanto en medicamentos como abordajes de auto-gestión.

3. Experimentación: algunos abordajes funcionan mejor en unos momentos que en otros, o funcionan mejor para unas personas que para otras.

El éxito para controlar tus síntomas, dependerá más de tus esfuerzos y voluntad para adaptarte, que de cualquier cosa que haga un médico para ti.

La fatiga puede tener muchas causas; una es la enfermedad en sí, que utiliza energía en el intento de curarse, dejando así a los pacientes con menos energía para sus actividades diarias. Para ello, debes ajustar tu nivel de actividades para que encaje dentro de los límites impuestos por SFC. En lugar de buscar fármacos que te activen o te den energía, modifica tu vida según tu nivel de energía.

Otras causas de la fatiga pueden ser:
  • Demasiada actividad.
  • Estrés y emociones.
  • Falta de actividad.
  • Nutrición desequilibrada.

La receta mágica para sobre llevar con éxito el SFC es: comprender tus nuevos límites, ajustar tus rutinas respectando estos límites y aprender a ver tu vida de una manera nueva cambiando tus hábitos.

Al igual que la fatiga, el dolor es un límite impuesto por la enfermedad, la clave es conocer tus límites para las actividades y mantenerte dentro de ellos con técnicas como cortos periodos de actividades, cambiar de tareas, y pausas para descansar.

El dolor puede tener también otras causas además de las mismas de la fatiga como son; la mecánica corporal y factores ambientales.

Recursos para el dolor; medicación, estrategias de autogestión y otras medidas no-médicas como; mecánica del cuerpo (posturas corporales), tratamientos físicos (calor, frío, masaje…) y guaifenesin (jarabe para la tos que se supone que ayuda a corregir un defecto metabólico de la excreción de fosfatos).

Otro factor importante que abordar es el sueño, donde se pueden implementar diversos fármacos y otras herramientas como:

1. Tener un ambiente confortable.

2. Establecer una rutina.

3. Levantarse a la misma hora.

4. Limitar las siestas diurnas.

5. Utilizar la relajación o la distracción para quedarse dormido.

Dormir mal puede tener otras causas además de la propia patología:
  • Sobreactividad.
  • Estrés y preocupaciones.
  • Hábitos del sueño.
  • Alimentos, alcohol y tabaco.
  • Medicamentos.
Aprende a conocer tus límites para controlar los síntomas, no tienes por qué dejar que este síndrome gane a tu energía.



Para más información puede consultar el siguiente enlace:
 

La guía del paciente para el síndrome de fatiga crónica

sábado, 29 de octubre de 2016

Dietas




En cuanto a la alimentación es importante adoptar una dieta equilibrada. Toda persona que quiera llevar una vida sana debe hacerlo, por ello en personas que sufren algún tipo de enfermedad cobra especial importancia asegurar un balance dietético.



En cuanto a la dieta recomendada para una paciente con cualquiera de estas dos patologías es recomendable establecer un horario de comidas regular e hidratación abundante, evitar dietas hiperenergéticas, incrementar el consumo de ácidos grasos esenciales omega-3 y evitar el alcohol. También puede ser útil la suplementación de las vitaminas A, C y E; minerales como el magnesio y las coenzimas Q-10 y dinucleótido de nicotinamida y adenina (NADH). Además, se aconseja comer preferentemente alimentos frescos en lugar de comida procesada (preparada), limitando, así, el consumo de alimentos y bebidas que contengan aditivos como colorantes y conservantes.



A continuación les dejamos una lista de alimentos recomendables: 

    • Arándanos 
    • Avena
    • Brócoli
    • Calabaza
    • Chocolate negro
    • Espinacas
    • Naranjas
    • Nueces
    • Salmón
    • Soja
    • Tomate
    • Pavo
    • Yogur
    • Alimentos integrales 
    • Zanahorias
    • Patatas
    • Lechuga
    • Repollo
    • Canela
    • Carne roja
    • Legumbre
    • Pescado azul


Para más información consultar:

jueves, 27 de octubre de 2016

Diferencias entre la fibromialgia y síndrome de la fatiga crónica




Como ya hemos explicado en otras entradas, estas dos enfermedades tienen muchos aspectos en común sin embargo es importante saber diferenciarlas. 

Por ello, en esta entrada les ofrecemos una tabla que explica de forma breve y concisa las principales diferencias entre ambas patologías.


















Para más información consultar: 


Terapia Ocupacional en Síndrome de Fatiga Crónica

No existen medicamentos para tratar la enfermedad, pero Terapia Ocupacional es un buen recurso para tratar la patología. Terapia Ocupacional se ocupa de la promoción de la Salud y el Bienestar a través de la ocupación. Su principal objetivo es capacitar a las personas para participar en las actividades de la vida diaria.


En esta entrada, les daremos algunas ideas que seguiría un terapeuta ocupacional para tratar la enfermedad.







Para ello nos centraremos en los siguientes aspectos: 
  1. Tratar bien los síntomas
  2. Aprender a alcanzar un equilibrio entre actividad y descanso
  3. Actividad y Ejercicio Gradual (AEG)
  4. Terapia Cognitivo Conductual (TCC)
  5. Otros enfoques, incluyendo los de dieta y nutrición y las terapias complementarias.


1. TRATAR BIEN LOS SÍNTOMAS

El terapeuta ocupacional debe conocer bien todos los síntomas de la patología para poder actuar en base a ellos. 

Los síntomas pueden prevenirse o ser tratados no solo con medicación sino también mediante cambios en el estilo de vida. 

Por un lado, el sueño es un síntoma que el TO trabajará mediante rutinas y ejercicios de relajación. 

Por otro lado, la ansiedad, depresión y baja autoestima será uno de los puntos clave que el TO trabajará. Lo hará mediante terapias individuales o de grupo basadas en la motivación, la comprensión, la empatía etc.


2. APRENDER A ALCANZAR UN EQUILIBRIO ENTRE ACTIVIDAD Y DESCANSO

Los pacientes de SFC notan cómo sus niveles de energía cambian de un día a otro, y es fácil querer hacer demasiado en los días buenos. En consecuencia, es importante conseguir un equilibrio entre la actividad y el descanso. El TO enseñará al paciente como gestionar su energía planificando los periodos de actividad y descanso para dar al paciente la capacidad de acometer las actividades que quiera emprender.


3.  ACTIVIDAD Y EJERCICIO GRADUAL (AEG)


Hay indicios de que la inactividad y la consiguiente pérdida de forma y fuerza física puede ser un factor de riesgo importante en el SFC. La AEG procura revertir este efecto. Se han detectado efectos positivos de esta táctica en la forma general, la capacidad física para otras actividades, el sueño, el estado de ánimo, los dolores, el adormecimiento muscular y el bienestar general.

Los estudios realizados sugieren que la AEG puede ser dañina si se aplica incorrectamente, por ejemplo hay pacientes a los que el médico les recomienda ir al gimnasio y terminan haciendo ejercicio sin apoyo ni guía. Sin embargo esto puede provocar grandes daños en otros pacientes. 

Un buen programa de AEG comienza y progresa a un ritmo realista y asumible: cuando el cuerpo se ha adaptado positivamente a un nivel, se le empuja cuidadosamente hacia un aumento en fuerza y forma. Es un proceso muy gradual que además debe tener en cuenta los posibles retrocesos y recaídas en la enfermedad, incorporando en su caso los ajustes necesarios.


4. TERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL


Apoya a los pacientes de diversas enfermedades crónicas, ayudándoles a adaptarse a algunas de las consecuencias de su patología. También ayuda a identificar, comprender y modificar las percepciones y comportamientos que tienen un impacto en la enfermedad.

Resulta positiva para aquellas personas que tienen dificultades a la hora de gestionar su actividad física y mental o acompasarla a la enfermedad. 

Sus principales objetivos son: 
  • Gestionar la energía y la actividad
  • Establecer una rutina del sueño
  • Enfrentarte a las reacciones o actitudes hacia el SFC que pueden frenar la recuperación
  • Marcarte objetivos
  • Ofrecer apoyo psicológico
  • Alcanzar un mejor funcionamiento físico

5. OTROS ENFOQUES

Por un lado, en relación a la dieta es necesario saber que ingerir comidas sanas y equilibradas es importante para combatir la enfermedad, ya que proporciona la energía necesaria para mejorar la salud de las personas que sufren esta patología. Además, mantener una buena ingesta de líquidos también es importante, así como reducir el consumo de estimulantes tales como la cafeína o sedantes como el alcohol.

Por otro lado, el Terapeuta ocupacional podrá ayudarse de otras terapias como: 

¿Qué es el Síndrome de Fatiga Crónica?





El Síndrome de la Fatiga Crónica (SFC) es una enfermedad crónica, que se caracteriza por una fatiga profunda e insuperable, que no disminuye con el descanso y que puede empeorar con la actividad física y mental.


Se acompaña de otros síntomas que la convierten en una grave enfermedad, debido a los trastornos inmunológicos, neurológicos, neuromusculares y neuroendocrinos que comporta.

En cuanto a los síntomas, encontramos: 
  • Fatiga extrema 
  • Dolor generalizado 
  • Alteraciones del sueño 
  • Ansiedad 
  • Depresión 
  • Pérdida de memoria y concentración 
  • Colon irritable 
  • Inestabilidad motora 
  • Parestesias
Es un caso de SFC cuando la fatiga dura más de 6 meses consecutivos, no consecuencia del ejercicio físico y no se alivia con el reposo. Coinciden 4 o más síntomas aparte de la fatiga, de manera persistente o con recaídas durante 6 meses continuos.

Actualmente, no hay evidencia que se pueda contagiar, aunque no está descartado. El SFC no se puede curar, pero puede mejorar mucho sus síntomas conociendo los factores agravantes. La severidad de la sintomatología, varia de un paciente a otro el curso de la enfermedad es imprevisible y se alteran periodos de remisión con brotes.

Para ampliar información Institut Ferran de Reumatología